Paciencia de cristal
Y de cristal la botella que amansa,
Son las dos a penas…
Y en los corazones, transitan Verdades
Entre oraciones y ruegos de amor.
Noble impotencia reflejada en el espejo
Resguarda la espalda, el respaldo
Que aguanta ese pesar…
Persiana entreabierta, tormenta…
Viraje para la noche solitaria,
Bisagra a su juego nocturno.
No hay encrucijadas,
Mas un calido infierno
Trajinado en la rutina antigua
Encallada en algún bar.
Melodías introvertidas,
Se desbordan en la copa
¿Brindis?, que ironía…
Que ironía la soledad,
Tragos amargos encienden faroles
Trágica media noche empobrecida de paz
Pagando su perjuria,
Lluvia confundida entre lágrimas
Diario abierto el alma,
Se robado un pañuelo.
Limpia el borde de la copa
Para el próximo trago.
El próximo trago que es para
El alma quieta en la penumbra
Y la misma nada que se renueva en sombras
Sombras haladas
Que sobrevuelan la habitación de soles muertos
De basureros despojados por el viento,
De llamas inexistentes,
De pasión adormecida…
En los rincones nítidos fluorecentes
Torneadas que rumorean añoranzas
Se corporizan
Entre humaredas de cigarrillos
Bocanadas bebidas
Por dioses alados olvidados
Como mares salados, nublados…
Tus ojos en las esquinas
Detienen mi paso
Calles mas abajo
Tormenta rondante
Reflejos en la copas fusilazos
tranceutes mezclados de corcheas
Andantes...
Entre los sillones de pana
En las flores de plástico
Fin.